ei
me lo trajo mi tío
me dijo
mmm
qué bueno que hablas (a la casa) te traje algo que querías... y yo dije, una wera chichona pelirroja de la cola?
y me dijo que casi, que casi
y me salió con un ipod de 80gb
Monday, November 12, 2007
Icarvs
And I don't mean heaven
like god-like
the animal in me knows very well
nature is our teacher, our leader, and our lover
and god is just another story that we tell
and you're trying not to grasp-not to start grasping
at straws -or sticks- or stones
just learn how to sit inside your sadness
even if you're sitting there alone
it's just like Icarus ascending
never intending to look back
nature's law and your tragic flaw
I find descending
flying into the arms of a Venus flytrap
guzzle till the buzzer stops
like god-like
the animal in me knows very well
nature is our teacher, our leader, and our lover
and god is just another story that we tell
and you're trying not to grasp-not to start grasping
at straws -or sticks- or stones
just learn how to sit inside your sadness
even if you're sitting there alone
it's just like Icarus ascending
never intending to look back
nature's law and your tragic flaw
I find descending
flying into the arms of a Venus flytrap
guzzle till the buzzer stops
Ani Difranco - Icarus
Thursday, November 08, 2007
Monday, October 29, 2007
-Si me buscas, me encuentras-
"aquello que ya fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya"
O lo que es lo mismo: esto ya lo viví en algún futuro.
Sobre las maletas, ¿ya las tienes listas?
O lo que es lo mismo: esto ya lo viví en algún futuro.
Sobre las maletas, ¿ya las tienes listas?
Tuesday, October 16, 2007
cazadora
"Se por qué luchar, sé por qué vivir, por eso soy peligroso..."
Crónicas marcianas
Ray Bradbury.
En el metro a la altura de la estación División del Norte el griterío de una mujer prorrumpe en el vagón tropezándose con ella misma: entrada en años con tres tintes de cabello, un traje sastre rojo roto, de cierre abierto; con mirada viva, zapatos dorados, de unos 60 años. Con olor a limpio, nauseabundamente limpio, como a solvente de lavado en seco.
La mujer de enfrente bajita y de tez lechosa le sonríe y le ofrece su asiento, la señora se niega. El joven de al lado de la mujer bajita termina cediéndole el suyo no sin antes recibir la advertencia de que en Eugenia se bajaría. La señora de rojo acepta, se sienta y empieza a mirar a ninguna parte, con ojos de fuego alegre.
Llegamos a Eugenia, aquella señora se baja y noto que se había puesto un chaleco café claro de peluche corto. Parecía la piel de algo muerto recientemente.
Seguí leyendo Crónicas marcianas.
Crónicas marcianas
Ray Bradbury.
En el metro a la altura de la estación División del Norte el griterío de una mujer prorrumpe en el vagón tropezándose con ella misma: entrada en años con tres tintes de cabello, un traje sastre rojo roto, de cierre abierto; con mirada viva, zapatos dorados, de unos 60 años. Con olor a limpio, nauseabundamente limpio, como a solvente de lavado en seco.
La mujer de enfrente bajita y de tez lechosa le sonríe y le ofrece su asiento, la señora se niega. El joven de al lado de la mujer bajita termina cediéndole el suyo no sin antes recibir la advertencia de que en Eugenia se bajaría. La señora de rojo acepta, se sienta y empieza a mirar a ninguna parte, con ojos de fuego alegre.
Llegamos a Eugenia, aquella señora se baja y noto que se había puesto un chaleco café claro de peluche corto. Parecía la piel de algo muerto recientemente.
Seguí leyendo Crónicas marcianas.
Wednesday, September 26, 2007
Ni puta madre
Hoy en la mañana o ayer, no se qué hora es, me enteré de un atentado misógino, triste, espeluznante, de mierda, tan cercano como la puerta de mi cuarto o el calcetín que traigo puesto, esto sí es grave.
La tristeza abroga todo lo que siento de bueno y empaña el cerebro, empaña mis lentes, mi capacidad para dormir, me siento triste, sin compasión, con odio, con pena...
Esto sí es grave.
La tristeza abroga todo lo que siento de bueno y empaña el cerebro, empaña mis lentes, mi capacidad para dormir, me siento triste, sin compasión, con odio, con pena...
Esto sí es grave.
...pausa de media hora y de nuevo se sienta aquel de sudadera amarillo webo, escribe con mocos traslúcidos y lágrimas de chilletas, solloza un poco:
Supongamos que sean pendejadas (y lo son) eso de las cadenas virtuales, messengers, twitters, hi5s y demás, lo son. Si.
Aldea global mis webos.
No te entiendo
ni por messenger
ni por blog
ni por tus webos de decir sí con una risa
si, son pendejadas; aquí una más.
"Sé lo que quiero:
te quiero
QUIERO proteger lo único que me puede quedar:
el sentimiento,
el afecto que pueda llegar a tener hacia los demás,
hacia mí, sentirme con derechos y obligaciones afectivas.
Sigo renunciando a cosas por las cuales luché vagamente y dando palos de ciego.
Quiero luchar por otras cosas más importantes para mí en este momento."
Apaga su ordenador, compu o cierra lo que estaba abierto, en su cerebro repite maquinalmente seloquequiero-seloquequiero-seloquequiero...te quiero-te aMo
Tuesday, September 25, 2007
Wednesday, September 12, 2007
Teléfono
Llamada telefónica a media noche, mi madre contesta y a los dos segundos se le nota la voz quebrada, pálida ella: —Sí... si, en dónde... si... aja...
Quiebra en llantoy su expresión se torna firme, serena. Cuelga el teléfono y se dirige hacia mí me dice:—Homero está grave tenemos que ir, necesito que me acompañes, háblale a tu abuelo mientras yo preparo los papeles del seguro social
En una hora y media dejaba a mi madre en el avión, 24 hrs después estaba con ella, con Homero y sus 13 fracturas.
Llamada telefónica en la mañana, mi madre contesta y a los dos segundos se le nota la voz quebrada, pálida ella:—Sí... si, en dónde... si... aja... Esta vez se quiebra totalmente, me dice: —Homero está detenido en la carcel de "Barrientos", se lo llevan al penal de Toluca en un día, tenemos que movernos.
Un año más tarde se cumplió la condena de ir a firmar al penal de Toluca, cada fin de semana.
Llamada telefónica a media noche contesto, era Homero: —Ahí te las encargo mucho, ya no viviré con ustedes, yo me encargo de pasarle dinero a TU HERMANA, me dijo.
Mi madre y hermana quebraron en llanto por mucho tiempo.
Cuatro años más tarde sigo sin poder hablarle.
Es hora de regresarle la llamada, el tiempo se acaba.
Quiebra en llantoy su expresión se torna firme, serena. Cuelga el teléfono y se dirige hacia mí me dice:—Homero está grave tenemos que ir, necesito que me acompañes, háblale a tu abuelo mientras yo preparo los papeles del seguro social
En una hora y media dejaba a mi madre en el avión, 24 hrs después estaba con ella, con Homero y sus 13 fracturas.
Llamada telefónica en la mañana, mi madre contesta y a los dos segundos se le nota la voz quebrada, pálida ella:—Sí... si, en dónde... si... aja... Esta vez se quiebra totalmente, me dice: —Homero está detenido en la carcel de "Barrientos", se lo llevan al penal de Toluca en un día, tenemos que movernos.
Un año más tarde se cumplió la condena de ir a firmar al penal de Toluca, cada fin de semana.
Llamada telefónica a media noche contesto, era Homero: —Ahí te las encargo mucho, ya no viviré con ustedes, yo me encargo de pasarle dinero a TU HERMANA, me dijo.
Mi madre y hermana quebraron en llanto por mucho tiempo.
Cuatro años más tarde sigo sin poder hablarle.
Es hora de regresarle la llamada, el tiempo se acaba.
Sunday, September 09, 2007
mevasaodiarperonovoyapoder
"La explicación de esto es que la filosofía trata de coresponder a preguntas tan fundamentales que es difícil encontrar algunos hechos empíricos específicos que resuelvan los problemas..."
Wednesday, August 22, 2007
Aspiraciones personales
En el periódico decía —se solicita mozo para limpieza en baños—, él fue y le dieron unas hojas, las llenó, le dieron un contrato y pasó con el jefe de personal.
Al firmar el contrato, el jefe de personal le entregó una hoja más con óvalos por rellenar y renglones por completar, parecía un chsmógrafo sofisticado; al final de dicha hoja había una pregunta con un espacio en blanco grandote que ocupaba un tercio del formato, decía:
-Aspiraciones personales-
el tomó su tiempo para contestar, respiró tranquilo y puso
"v-á-y-a-n-s-e a l-a c-h-i-n-g-a-d-a"
Fue el empleo más corto que tuvo.
Monday, August 06, 2007
José
Salió a caminar botando accidentalmente la mesa y derramando por toda la cubierta de lámina serigrafiada el café helado.
¿Qué chingados significaba eso de que no habría comida en la casa por toda la semana? Qué mamada era aquella en la que un wey flaco con cara de pendejo le arrebatara su morral de herramientas antes de cerrar las puertas del metro. No tenía nada para tragar y para colmo el café se había caído y ya ni cerrar la puerta de su cuarto, pinche mamada de semana la que apenas empieza.
José, evanistero de nacimiento vía herencia paterna, vivía en una vecindad atrás de la preparatoria popular de tacuba, vecindad que conectaba con el barrio de San Álvaro.
Llegó a la iglesia de San Álvaro y vió a los escuincles jugar en los juegos metálicos, vió gente felíz y medio preocupada, vió gente comiendo helado o ezquites, vió gente salir y entrar de la iglesia escuchando sermones o evitándolos. Siguió mirando por largo rato hasta que el sol se fué a la chingada con todo y la experiencia del hurto aquel. Mañana, se decía con un nudo en la garganta, mañana será la misma chingadera.
Con sus canas a cuestas, con su pantalón de lana raída, con sus zapatos gastados por el uso, José se arrastró las cuadras para entrar a la vecindad pasando por la fábrica de helados y por la cerrada donde el Tahua y el Tomate practicaban sus danzas concheras y fumaban mota. Cuando llegó a su cuarto vió al gato que no era suyo, sino era su amigo, José solo tenía como amigo a un gato algo viejo que le hacía las tardes menos pesadas. Trabajosamente encontró el mechero de petróleo y lo encendió, cojió la radio y sintonizó algo de piano, el locutor dijo: "Escuchamos a Alice Harnoncourt en un concierto para piano de..." Miró al gato y bajo los teclazos del piano presumiblemente barroco abrió su alacena y sacó la única lata que tenía, que era de chiles cuaresmeños, la abrió y eso cenó. El gato, acostumbrado a comer de lo que comía José, le maulló exigiendo su nocturna porción, José le ofreció de su lata pero al oler el vinagre, el gato volvió a maullar como mentándole la madre.
José se terminó la lata apagó el mechero y la radio, le dejó abierta la rendija de la cocina para que se saliera el gato cuando terminase de limpiar de ratones su cocina o su sala (que era lo mismo) y se echó a dormir pensando en que mañana sería la misma chingadera.
¿Qué chingados significaba eso de que no habría comida en la casa por toda la semana? Qué mamada era aquella en la que un wey flaco con cara de pendejo le arrebatara su morral de herramientas antes de cerrar las puertas del metro. No tenía nada para tragar y para colmo el café se había caído y ya ni cerrar la puerta de su cuarto, pinche mamada de semana la que apenas empieza.
José, evanistero de nacimiento vía herencia paterna, vivía en una vecindad atrás de la preparatoria popular de tacuba, vecindad que conectaba con el barrio de San Álvaro.
Llegó a la iglesia de San Álvaro y vió a los escuincles jugar en los juegos metálicos, vió gente felíz y medio preocupada, vió gente comiendo helado o ezquites, vió gente salir y entrar de la iglesia escuchando sermones o evitándolos. Siguió mirando por largo rato hasta que el sol se fué a la chingada con todo y la experiencia del hurto aquel. Mañana, se decía con un nudo en la garganta, mañana será la misma chingadera.
Con sus canas a cuestas, con su pantalón de lana raída, con sus zapatos gastados por el uso, José se arrastró las cuadras para entrar a la vecindad pasando por la fábrica de helados y por la cerrada donde el Tahua y el Tomate practicaban sus danzas concheras y fumaban mota. Cuando llegó a su cuarto vió al gato que no era suyo, sino era su amigo, José solo tenía como amigo a un gato algo viejo que le hacía las tardes menos pesadas. Trabajosamente encontró el mechero de petróleo y lo encendió, cojió la radio y sintonizó algo de piano, el locutor dijo: "Escuchamos a Alice Harnoncourt en un concierto para piano de..." Miró al gato y bajo los teclazos del piano presumiblemente barroco abrió su alacena y sacó la única lata que tenía, que era de chiles cuaresmeños, la abrió y eso cenó. El gato, acostumbrado a comer de lo que comía José, le maulló exigiendo su nocturna porción, José le ofreció de su lata pero al oler el vinagre, el gato volvió a maullar como mentándole la madre.
José se terminó la lata apagó el mechero y la radio, le dejó abierta la rendija de la cocina para que se saliera el gato cuando terminase de limpiar de ratones su cocina o su sala (que era lo mismo) y se echó a dormir pensando en que mañana sería la misma chingadera.
Thursday, July 12, 2007
...

A un costado del colchón estaba una lata con despojos trojanos, obviamente no eran míos. Quedé mudo y traté de ignorarlo, me sentí de la verga, sabía que no se había dado cuenta y me enfoqué a olvidar el asunto y abrazarla; Así pasé la noche, con unos mosquitos madreando mi sueño, con una putísima comezón en la mente de saber que a un costado mío estaban unos condones que no eran míos y usados, me daba un asco moraliode pensar en aquello. ¿Confrontarla? ¿Tiene sentido? ¿Reprocharle qué? Creí saber sus respuestas.
Me dormí más por agotamiento mental que por otra cosa. ¿Qué nada de esto hubiera pasado si le hubiera dicho antes, en el momento en que lo ví? Claro que no. Hubiese sido igual. La pregunta sería la misma, será la misma, es la misma...
A veces me gana el sentimiento
de apego afectivo
a veces me quedo sin armas
para combatirlo,
mis uñas ya son cortas.
Friday, April 27, 2007
Extraño día.
El día terminó en un abrazo entre los cuatro (3+la hijita) a las cinco de la mañana en una gran cama, mis ronquidos de oso hibernando me avisaron media hora más tarde que debía dormir solo.
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